Un programa completo
El ESB ha reservado la exposición itinerante del INA. Sandra Schlachter, del Centro de Prevención e Información, explica cómo surgió. Y cómo reaccionaron ante ella los participantes.
¿Por qué creó la ESB un centro de prevención e información? ¿Cuándo se creó?
Sandra Schlachter: La ESB está comprometida con las directrices de la Carta para la Prevención de la Explotación Sexual, los Abusos y otras Violaciones de los Límites, que las asociaciones, organizaciones e instituciones firmaron en 2011. En este contexto, la creación del centro de prevención y denuncia era algo natural para nosotros, aunque su puesta en marcha supusiera un esfuerzo considerable. La dirección lo apoyó activamente y se hizo realidad en 2023.
Has reservado la exposición itinerante INA. ¿Cómo ha sido?
Como parte de nuestro compromiso de organizar cursos de formación periódicos, la exposición itinerante de la INA nos brinda una excelente oportunidad para reforzar la autocompetencia de nuestros clientes a la hora de enfrentarse a la cercanía, la distancia y el establecimiento de límites, y para que lleguen a un acuerdo sobre la sexualidad autodeterminada. La INA también permite anclar la prevención como parte de un proceso de desarrollo organizativo.
¿Cómo reaccionaron los participantes a la exposición?
Algunos mostraron gran interés y se mostraron abiertos a probarlo, mientras que otros reaccionaron de forma más bien escéptica o despectiva, por ejemplo con afirmaciones como «eso ya lo sé» o «eso lo aprendí en la escuela». La exposición estuvo acompañada por personal formado, que implicó activamente a los participantes y llegó a muchos de ellos a través del diálogo, lo que resultó especialmente valioso.
¿Qué preguntas estaban en primer plano?
Surgieron muchas preguntas y cada participante se centró en temas diferentes. El reto consistía en responder a las personas y proteger su integridad al mismo tiempo.
¿Cómo has vivido esta visita?
Al principio, los participantes se mostraron en su mayoría curiosos, pero todavía reservados. Los elementos interactivos de la exposición, que también incluían ruidos fuertes, les ayudaron a superar sus reticencias. En cuanto se pulsaron los primeros botones y se oyeron voces, se rompió el hechizo y los participantes se volvieron activos y aportaron sus propios temas.
¿Qué os habéis llevado tú y el equipo de ESB para vuestro trabajo diario?
Hubo grandes encuentros y un intercambio apasionante, tanto entre departamentos como entre organizaciones. Esto ya ha aumentado la concienciación y ha ampliado nuestra base de conocimientos. Actualmente seguimos en pleno proceso y evaluaremos el periodo de exposición junto con los expertos en el marco de los actos de reflexión y desarrollaremos nuevas medidas de aplicación.
¿Qué es especialmente importante para ti en tu trabajo en el Centro de Prevención y Denuncia?
Sensibilizar sobre las violaciones de los límites y anclar el tema en la conciencia de las personas. Esto incluye arrojar luz sobre los «puntos oscuros» y crear espacios de reflexión. También es importante promover un comportamiento respetuoso y la autodeterminación, y ser una persona de contacto digna de confianza, tanto para los afectados como para las personas que puedan haber cometido ellas mismas violaciones de límites. De este modo, puede producirse un alivio emocional a todos los niveles, al tiempo que se hacen esfuerzos por aceptar la situación y realizar mejoras.
¿Hay ámbitos en los que te gustaría ver más apoyo de los políticos o de la sociedad?
Si hay algo que me gustaría ver, es que los servicios que ofrecen los centros de prevención y denuncia sean más accesibles para todos, especialmente para las personas que trabajan en organizaciones pequeñas y medianas. Esto incluye establecer y revisar las normas de calidad y garantizar la financiación. En mi opinión, este proceso seguirá requiriendo un gran compromiso y debe contar con el apoyo de la sociedad y los políticos.